Proyecto FT Goblin FPV

Durante los últimos 2 meses, el socio Pablo Ramírez, ha realizado el proyecto individual de construcción del avión Goblin para FPV. El modelo es un diseño original de Flite Test que podéis encontrar aquí. Su configuración con motor en cola y elevones le proporciona gran inestabilidad para vuelo acrobático.

La construcción se ha realizado con planchas de depron de 5mm y cola caliente. En primer lugar, se han impreso los planos, recortado para usarse de plantilla y copiado sobre las planchas para recortar a cútter las piezas. La primera parte construida ha sido el ala. Cada semiala se fabrica mediante doblado de las piezas y luego son unidas en un solo ala. Antes de unir las semialas, se hace el cajeado para los servos y se fijan con cola o ciano.

A continuación, se ha construido la parte central del fuselaje. Una vez acabada, se perforan los huecos para el ala y se encaja a presión hasta dejarla centrada, luego se asegura con cola caliente. El conjunto resultante presenta gran rígidez.

La siguiente fase, la construcción del morro, requiere de mayor destreza. Para fabricar el morro, donde vendrá alojada la cámara FPV, se curvarán las piezas con ayuda de una plancha. Después, se unen con cola y se sujetan hasta que endurezca para que conserven la forma.

Por último, se encaja morro y fuselaje y se retocan las caras internas para asegurar que todo encaje. Las últimas piezas a colocar son las dos aletas verticales. Se refuerza el ala y las juntas con celo y se retira el exceso de cola caliente. El Goblin está terminado.

Ahora es turno de la electrónica. Se coloca el ESC para el motor, teniendo en cuenta el sentido de giro del motor y la hélice. Se configura el receptor para hacer un mix de elevon entre los canales 1 y 2. Y se busca la posición óptima de la batería para centrar el avión. Para alimentar la cámara se ha sacado una toma de la batería para alimentar el regulador de voltage de la cámara. El resultado es cómodo, ya que solo hay que desconectar la toma de la cámara para retirar el morro y acceder a la electrónica interna. También, se ha colocado un sensor de voltage para medir el estado de la batería.

Finalmente, viene la parte artística. Con un permanente negro y rojo, se pintan panza y parte superior. El uso de disntintos colores es para facilitar el reconocimiento de la actitud del avión en vuelo. Por último, un par de pegatinas del lugar que le vio nacer, y el Goblin está listo para volar.

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